viernes, 20 de diciembre de 2013

Lecciones


Aprendí que lo importante son los detalles.
No importa lo grandes o pequeños que puedan ser, 
pero es importante cuidarlos.

En realidad, cuánto más grande es, menos detalle parece.
Cuánto más grande es, más fácil es que alguien pueda cuidarlo por ti.

No, no digo esos detalles.
Digo esos que sólo yo conozco.
O que aún siendo conocidos por más gente, 
sólo yo puedo cuidar.

Alimentar sonrisas no es algo baladí.
Cuando se ponen selectivas...
¡Menudas son!

Pero sigue habiendo alguna que otra incapaz de resistírseme. 
Y eso se traduce en la espiral en que andamos inmersas,
porque es más que recíproco.

Feliz no cumpleaños.
:)

domingo, 8 de diciembre de 2013

Corrientes.


Buenas personas, decía usted, sí, tan buenas como las que se dejaron matar en la guerra, ¿verdad?

Le impresiona la idea de todo lo que ya ha ocurrido en esta plaza y de lo que todavía está por ocurrir.
Allí donde en ese momento no desaparecen en la penumbra más que dos o tres parejas, a ella le parece ver una multitud.

Con esa idea que tiene de quitarle siempre los ojos a las muñecas para ver lo que hay detrás de esos ojos.

No estoy contento conmigo mismo. 

Vuelve a hablarme de ese hombre que ella llama "Gran Amigo", y me dice que a él le debe ser quien es.

El tiempo es un guasón. 
El tiempo es un guasón porque es preciso que cada cosa ocurra en su momento.

Tengo en gran estima a esos hombres que se quedan encerrados de noche en un museo para poder contemplar a su gusto, a horas prohibidas, un retrato de mujer que iluminan con ayuda de una linterna. Después de hacerlo, ¿cómo no van a saber acerca de esa mujer mucho más de lo que nosotros sabemos?

El rosa es mejor que el negro, pero ambos se armonizan.

Responden a esa afición de buscar en los rameados de un tejido, en los nudos de las maderas, en las grietas de los viejos muros, siluetas que resultan bastante fáciles de ver.

Pero, en mi opinión, todos los internamientos son arbitrarios. Continúo sin comprender por qué podría privarse de libertad a un ser humano. 

Todo esto no es más irracional, cuando menos, que preguntarle a un santo o a cualquier divinidad lo que uno debe hacer.

La belleza, ni dinámica ni estática. El corazón humano, hermoso como un sismógrafo.

La belleza será CONVULSIVA o no será. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Del narrador y sus formas.


De entre todas las cosas que tengo que hacer, nada me apetece más que pararme a recapacitar.
Tal vez no sea más que otra excusa para dejar de hacer lo que realmente tengo que hacer, pero es una de esas veces en que creo que el resultado de lo que realmente tengo que hacer no será satisfactorio mientras tenga en mente ponerme a recapacitar. 
Menuda gilipollez.

En fin, no queda otra que intentarlo. 

De alguna manera creo que si creyera en dios diría que ha obrado un milagro. 
Hoy estoy sembrada de estupideces. 
Lo peor es que lo creo de verdad y de forma acérrima. 

Suena: 
System Of A Down - Lonely Day

No es una canción que me traiga buenos recuerdos, pero me gusta.

El caso es... 
Que he estado un rato leyendo cosas sobre la figura y el papel del narrador en un texto literario.
Me fascina la influencia que puede tener en el lector la elección que hace el autor para escribir.

Objetivos.
Subjetivos. Omnipresentes.
Primera persona.
Tercera.

Narrador múltiple. 

Me encanta el último, pero cuando se traslada a la vida real genera desconfianza. 
Alguien que habla de una u otra manera en función del día o del momento, como si quisiera meterse en la piel de muchas personas a la vez, no es alguien de fiar. 
La esquizofrenia no es mi estilo. 

Sin embargo...
Hace poco di con un narrador subjetivo en primera persona de lo más conmovedor. 
Casi diría que me he vuelto adicta. 
No a él como narrador, sino a su figura en sí, al papel que desempeña. 
Empezaba a sentir que mi vida se desarrollaba en un mundo de diálogos vacíos de contenido y sin ningún tipo de contexto.
Es una sensación horrible. 
La odio de verdad.
Definitivamente la odio, de verdad.

El narrador es fundamental.
En los libros aparece sólo y sin que nadie lo busque. 
En la vida real es otra cosa. 
Hay muchos que adoptan una perspectiva objetiva.
Los peores son los que hablan en tercera persona.
Son casi como los múltiples o esquizofrénicos. 

Pero aunque el alcohol hiciera de la suyas en la historia,
aunque hiciera mella en la nitidez del discurso, 
o aunque hiciera que se confundieran las palabras...
Logró conmoverme. 

De implacable transparencia.
De comodidad incuestionable.
De complicidad evidente.
De necesidad camuflada.
Así sonaban sus palabras.
Y así suenan las mías. 

Su pureza y su suerte, 
tanto como la mía y la nuestra;
Su humanidad y su transparencia,
tanto como la de tan pocos otros...
hacen que me sienta de nuevo en casa. 
Casi empezaba a olvidar esa sensación.
Siempre pensando en salir, y al final...
¡voilà! 

Los diálogos se han colmado.
El contexto ha vuelto.
La historia continúa.

Y con ella... 
La felicidad de aquel entonces.
Y un sinfín de sonrisas.

Gracias. 
De todo corazón. 
Lo que a ti te dio la cerveza a mí me lo dan las letras. 

Bienvenido a mi vida.
A la mía, y a la de Holden Caulfield.


Ni siquiera sé por qué corría, supongo que sólo porque me apetecía.

La mayoría de la gente, o no sonríe, o tiene una sonrisa asquerosa.

Me sentía bastante cachondo, tengo que reconocerlo.

Si hay algo que me revienta es irme a la cama cuando ni siquiera estoy cansado.

 La verdad es que soy el único tonto de la familia.

No me invitaron a sentarme en su mesa […]. Pero me senté igual.

Para conocer a una chica no hace falta demasiado sexo.

Sólo te dabas cuenta de que eras feliz. Eras feliz de verdad.

Con algunas chicas casi nunca llegas a saber qué es lo que pasa.

Es tan bueno que casi resulta hortera. No sé qué quiero decir con eso exactamente, pero es la verdad.

 Imagínense meter mano a alguien mientras le cuentas que un tío se ha suicidado.

-          Era uno de esos tíos que consideran una mariconada no partirte cuarenta dedos cuando te dan la mano.

Es una cosa que me revienta. Me paso la vida diciendo “encantado de haberte conocido” a personas que no me encanta nada conocer. Pero si quieres seguir vivo, tienes que decir esas cosas.

          La gente siempre tiene que fastidiarte todo.

          Hay tíos que se pasan días enteros buscando algo que han perdido. Yo creo que nunca tengo nada que me importe mucho perder.

          Se supone que cuando alguien se levanta y se quita el vestido por la cabeza tienes que ponerte bastante cachondo, pero yo no me sentí así. Cachondo fue casi lo último que me sentí. Me sentí mucho más deprimido que cachondo.

          No le di las gracias ni nada. Y me alegro de no haberlo hecho.

          Divino. Si hay una palabra que odio, es “divino”. Es de lo más falsa.

          No es importante, lo sé, pero me revienta que alguien tenga maletas baratas. Sé que suena horrible, pero hasta puedo llegar a odiar a alguien, sólo con mirarlo, si lleva maletas baratas.

          La cosa es que es muy difícil compartir habitación con alguien si tus maletas son mucho mejores que las suyas.

        No puedo comer huevos con beicon o algo así cuando otra persona sólo está tomando tostadas y café.

        La verdad es que me saca de quicio que maten a alguien, sobre todo si es alguien muy listo y divertido y todo eso, y si es por culpa de otro.

        Los católicos siempre están intentando saber si tú también eres católico.

       Maldito dinero. Siempre acaba amargándote la vida.

        Dios mío, me encanta que una niña sea tan agradable y tan educada cuando le ajustas un patín o algo así.

Juro por Dios que estoy loco. Lo reconozco.

       Luego, sólo para que vean lo loco que estoy, en el momento en que acabábamos de darnos un achuchón tremendo, le dije que la quería y todo eso. Era mentira, claro, pero la cosa es que cuando lo dije estaba convencido de que era verdad. Estoy loco. Se lo juro.

       Mi vida sexual es un asco.

      Por favor. Me siento de lo más solo, en serio.

Espero que cuando me muera alguien tenga sentido común suficiente como para tirarme al río o algo así.

El sol no sale más que cuando le da la gana.

   Nadie a quién recurrir. Copos de nieve en las pestañas.

      Es difícil de explicar.

   Si hay una cosa que me molesta muchísimo es cuando dice que el café está listo y resulta que no lo está.

          ¿No crees que hay un momento y un lugar apropiados para cada cosa?

        A veces no puedes evitarlo.

Me gusta que la gente se emocione con algo. Es bonito.

       Tú no.

        Alguien aprenderá algún día de ti si tienes algo que ofrecer.

¡Jo, cómo me asusté!

         Eso es lo malo. Que no hay forma de dar con un sitio bonito y tranquilo porque no existe.

     Me asusté muchísimo.

        Estuve a punto de gritar de lo feliz que me sentía, si quieren saber la verdad. No sé por qué.

        Si quieren saber la verdad, no sé qué pensar.









miércoles, 27 de noviembre de 2013

الطيّب صالح


Mi madre era como una extraña a la que las circunstancias me habían unido por casualidad en el camino. 
O quizá fuera yo el extraño, o quizá lo fuera ella. 
No lo sé. 

No hablábamos mucho y yo sentía 
-y a lo mejor te sorprende-
una profunda sensación de ser libre, de que no había nadie, 
ni padre ni madre,
que me atara a un lugar determinado, a un mundo definido. 

Leía y dormía, salía y entraba, jugaba fuera de casa y vagabundeaba por las calles sin que nadie me ordenara o me prohibiera nada. 
Desde pequeño, sentía que era... diferente.  



lunes, 25 de noviembre de 2013

Fe-linces.


Durante todo el viaje tuve constantemente esa sensación de no pertenecer a ningún sitio, de estar solo y, ante mí y tras de mí, la eternidad o la nada. 

jueves, 14 de noviembre de 2013

Contraluz.


Una civilización no puede ser duradera sin contar con una importante cantidad de vicios agradables. 

domingo, 10 de noviembre de 2013

Dicotomías.


"Como en el cuento que arriba esbozamos, lo bueno y lo hermoso se confunden. 
Y también lo malo. 
También lo malo se confunde con lo bueno, cuando lo malo se cuenta en tono deliberadamente inocente y hermoso. 

Es muy sencillo: basta con dar a las palabras el tono adecuado y basta con presentarlas encadenadas, unas juntas a otras, de forma que el proceso de la narración se llene de magia, para que aceptemos sin problemas que quien sobra en la historia es Duncan, un rey demasiado viejo y gris para esta épica de ambición". 


Los antagonismos de Shakespeare, como siempre, 
son los propios de la vida misma.
Se camuflan y se disfrazan para tergiversar lo que son, 
pero la audacia y la astucia,
como en la vida misma, 
vetan la compasión por los necios
por más que de otra manera se presenten. 

Macbeth

lunes, 4 de noviembre de 2013

Altibajos de razón.


Cuando el estómago se convierte en un nudo,
lo mejor es ignorarlo.

Cuando la garganta se convierte en una bola de fuego,
entonces ya no hay nada que se pueda hacer.


No hay ignorancia que valga para calmar los ánimos. 

No hay pasatiempo que haga olvidar, ni afición para despistar. 
Toca sentirlo hasta agotar las horas del día.
Pasando por los distintos estados que a la suerte le plazcan.


Nada, lamentablemente, es nada. 


domingo, 3 de noviembre de 2013

Gva.


Noche de rescatar palabras; de leer y releer lo que ha hecho Ginebra.

C:/Escritorio/Laura/Documentos/M.doc; B.doc.
También está el S.doc, pero ése no tiene mucho que ver. Ése es como un cúmulo de agradecimientos tardíos que puede no tener ningún sentido, pero me alegro por ellos. No me gusta dejar las cosas a medias. 

¿Qué cosas? 
Pues eso, que me volví loca por un momento.

Más bien sentía la necesidad de agradecerle a alguien parte de lo que soy. Así de contenta me sentía por aquellos lares. Tan radiante y dichosa que buscaba excusas para compartirme. Es un sinsentido, sí. Si tuviera que escribir a todas esas personas que, de una u otra manera, han influido en mi vida a lo largo de todos estos años… Probablemente me volvería loca intentando recordar a todo el mundo. Aún así, todo el que me conoce sabe que hay nombres que pululan a mí alrededor y que, inevitablemente, van conmigo adónde quiera que yo vaya. 

Sólo son nombres, pero van conmigo.
     
Aún así, no son las palabras lo que mejor definen mi estadía de verano. 

Algún día me deberé escribir sobre ello, pero retratar emociones con palabras no es cosa fácil, así que, de momento, tiempo al tiempo y a la inspiración. 

Y si hay una sola palabra que pueda ir adelantando… es la de siempre. 

El Cambio. 
El Cambio en tinta y piel. 

viernes, 1 de noviembre de 2013

Curiosidades polisémicas.



No sería lo mismo sin ellas.
Curaciones anacrónicas para la sonrisa. 

¡Y menuda una la de hoy!
Cinco años cumple ya nuestro momento de inflexión. 

Y sigue siendo nítido. 


No en presente, pero sí en pasado. 
Del antes al después y de sueño en sueño.
De la conciencia a la tinta en la piel. 




A veces suena el despertador. Pero no siempre. A veces me quedo en la cama por las mañanas porque mi despertador no suena. Otras veces sí suena pero me quedo en la cama igual.

A veces pasa el autobús por delante de mi parada. No siempre llego a tiempo para cogerlo, pero tampoco pasa siempre. A veces pasa y no lo cojo. A veces hay demasiada gente dentro y, otras veces, no hay nadie pero igualmente no quiero cogerlo. Muchos días pasa tarde. Y entonces lo cojo, o no, según las ganas que tenga.

Cuando tengo sed, bebo. Cuando tengo hambre, como. Cuando quiero reír, río. Cuando quiero saltar, salto. Cuando quiero llorar, lloro. Sin embargo no siempre se puede beber, comer, reír, saltar o llorar. A veces lo hago de todas formas aunque no se pueda porque me apetece. Otras veces puede apetecerme aguantarme.

A veces sueño. Bueno, en relidad siempre sueño. Muchas veces sueño con un lugar mejor que éste, pero no es un lugar imaginario. Es un lugar real. A veces quiero salir a buscarlo. Muchas veces salgo. Pero muchas otras veces no me apetece salir porque prefiero seguir soñando con ese sitio. Alomejor cuando lo encuentre dejaré de soñar. No quiero dejar de soñar. No quiero encontrarlo. Aunque a veces salga a buscarlo.

Prefiero seguir al son de mi compás.




Hemos dejado de ser comodines mutuos. 
Pero eso está bien, ¿no?

No hemos dejado de ser ese lugar.
Aunque sólo sea en pasado.
Sigue siendo uno de mis lugares favoritos.

Sigues siendo de esos.



martes, 29 de octubre de 2013

Asuntos serios.


Pequeñas grandes tonterías del karma.
Pero ahí están. 

Y agradecida. 

lunes, 28 de octubre de 2013

अच्छा.


¿Hay alguien ahí?
Sí, claro, ¿dónde iba a estar si no aquí?

No lo sé. Eso es cosa tuya, supongo. 

Lo que te pasa es que a veces esperas no encontrarme y entonces no me encuentras.
Pero estoy aquí. 
Día tras día, aunque a veces te despistes.

domingo, 27 de octubre de 2013

Reverso.


Colores que no son. 
Que cautivan, que conquistan, que cambian. 

Y que lo hacen
A-conciencia. 

sábado, 26 de octubre de 2013

Humo.


El día que me dé a las drogas... 
Será voluntaria y conscientemente. 

lunes, 27 de mayo de 2013

Inflexión.


Hoy me necesita.
Pero yo la necesito a ella todos los días.

Como decía mi madre.

lunes, 6 de mayo de 2013

Ansias.


De no tener obligaciones por un tiempo.
De tener tiempo sin tener que atender obligaciones.

De estar a la bartola.


martes, 16 de abril de 2013

Paciencia.


Esto de darle tiempo al tiempo...
¡Parecía más fácil!

Cada día una nueva aventura.
¿Qué será mañana?


domingo, 31 de marzo de 2013

Con "F" de Familia


L'arbre dels desitjos. 

jueves, 28 de marzo de 2013

Id.


Las cosas, cosas son.

Pero así es.
Espacio y tiempo.
No habrá de qué preocuparse.

:)

lunes, 18 de marzo de 2013

Cosas simples.



"Está deseando comer macarrones con bechamel, entre otras muchas cosas"


viernes, 15 de marzo de 2013

Claudio.


Tirando de memorias y recuerdos.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Reflexiones inútiles.


Si es verdad que hay 7 mil millones de personas en el mundo...

¿Con cuántas de ellas debemos de cruzarnos a lo largo de nuestra vida?

lunes, 11 de marzo de 2013

Pintar.


Trompeta y gralla.
Piano a dedos.

Y unas buenas alas para volar.

Pintando sinestesias...

=)

viernes, 8 de marzo de 2013

Trickster


Como en el Circo,
a veces las explicaciones más sencillas de la vida
pasan por no preguntarse el porqué. 

Dosis de humanidad en vena 
y movimiento de cuerpo exasperante.
Ese maldito juego de manos...

Ese maldito Kooza pro-inocencia...

:)
 

jueves, 7 de marzo de 2013

Soñando.



"Había una vez un hombre que tenía un criado bastante tonto. El hombre no era tan mezquino como para despedirlo, ni tan generoso como para mantenerlo sin que hiciera nada (¡que es lo mejor que se puede hacer con un tonto!). El caso es que el hombre trataba de darle tareas sencillas para que el tonto «sirviera para algo». Un día lo llamó y le dijo: «Ve hasta el almacén y compra una medida de harina y una de azúcar. La harina es para hacer pan y el azúcar para hacer dulce, así que procura que no se mezclen. ¿Me has escuchado? ¡Que no se mezclen!

El criado hizo esfuerzos por recordar la orden: una medida de harina, una medida de azúcar, y que no se mezclen... ¡Que no se mezclen! Cogió una bandeja y fue al almacén.

Camino del almacén repetía para sus adentros: «Una medida de harina y una medida de azúcar, ¡pero que no se mezclen!»

Llegó al almacén.

-Deme una medida de harina, señor.

El almacenero metió el jarro de la medida en la harina y lo sacó colmado. El criado acercó la bandeja y el almacenero vació el jarro encima.

-Y una medida de azúcar –dijo el comprador.

De nuevo, el almacenero tomó una medida, la introdujo en el gran cajón y la sacó, esta vez llena de azúcar.

-¡Que no se mezclen! –dijo el criado.

-Y, entonces, ¿dónde pongo el azúcar? –preguntó el almacenero.

El otro pensó un rato y, mientras pensaba (cosa que buen trabajo le costaba), pasó la mano por debajo de la bandeja y ¡se dio cuenta de que estaba vacío! Así que, en una rápida decisión, dijo: «Aquí». Y le dio la vuelta a la bandeja derramando, por supuesto, la harina.

El criado dio media vuelta y regresó contento a la casa: una medida de harina, una de azúcar y que no se mezclen.

Cuando llegó el señor de la casa y lo vio entrar con la bandeja de azúcar le preguntó: «¿Y la harina?»

-¡Que no se mezclen! –contestó el criado-. ¡Está aquí! –Y, en un rápido movimiento, dio la vuelta a la bandeja... derramando también el azúcar."

Jorge Bucay

 


martes, 5 de marzo de 2013

Elástica conciencia


2. MI FELICIDAD
Desde que me cansé de buscar, 
aprendí a encontrar.
Desde que un viento se me opuso, 
navego con todos los vientos.

6. SABIDURÍA MUNDANA
No te quedes en el llano.
No subas demasiado alto.
Desde una altura media
es como parece el mundo más hermoso.

11. DICE EL REFRÁN
Qué es punzante y suave, grosero y fino,
confiado y raro, sucio y limpio,
saben decirlo tontos y listos:
Todo eso soy yo, quiero ser paloma
y al mismo tiempo puerco y serpiente.

16. ADELANTE
"¿Cómo subiré mejor a la montaña?"
- Sin pensar en ello, simplemente sube. 

18. ALMAS PEQUEÑAS
Las almas pequeñas son odiosas, 
pues no tienen casi nada bueno,
ni casi nada malo. 

viernes, 1 de marzo de 2013

Pigeon



Cada dia estava més cansada. Els nens, quan entrava al pis, els trobava moltes vegades adormits. Els havia estès una flassada per terra al menjador, amb dos coixins, i els trobava adormits, de vegades molt acostadets i el nen amb un braç passat damunt de la Rita. Fins que no els vaig trobar més adormits i la Rita, tan petitona, feia hiiii... hiiiii... hiiiiii... i es miraven amb el nen i el nen es posava un dit davant de la boca i li deia, calla. I la Rita tornava amb aquella mena de riure, hiiiii... hiiiii... hi... un riure molt estrany. I vaig voler saber què passava. Un dia vaig córrer més i no em vaig aturar enlloc i vaig arribar una mica més d'hora, vaig obrir la porta del pis com si entrés a robar, aguantant-me la respiració mentre feia girar la clau al pany. La galeria era plena de coloms i també n'hi havia al passadís i els nens no eren enlloc. Tres coloms, així que em van tenir al davant, se'n van anar cap al balcó del carrer, que estava obert de bat a bat, i van fugir deixant unes quantes plomes i ombra. Quatre més, se'n van anar cap a la galeria de pressa, de pressa, de tant en tant fent un saltiró i obrint les ales i quan van ser a la galeria es van girar a mirar-me i vaig espantar-los amb el braç i van fugir volant. Vaig començar a buscar els nens fins i tot per sota dels llits i me'ls vaig trobar a l'habitació fosca on, quan l'Antoni era molt petit, el tancàvem perquè ens deixés dormir. La Rita estava asseguda a terra amb un colom a la falda, i el nen tenia tres coloms davant i els donava veces i les hi prenien de la mà amb el bec. Quan vaig dir, ¿què feu?, els coloms es van esverar i van alçar el vol i topaven per les parets. I el nen, amb les mans al cap, es va posar a plorar. I la feina que vaig tenir per poder treure aquells coloms d'allà dintre... ¡I la gran comèdia! Es veu que ja feia temps que, als matins, els coloms eren amos del pis quan jo era fora. Entraven per la galeria, corrien pel passadís, sortien pel balcó del carrer i tornaven al colomar fent la volta. I era així que els meus fills havien après a estar quiets, per no espantar els coloms i tenir la seva companyia. En Quimet ho va trobar molt bonic i va dir que el colomar era el cor, d'on surt la sang que fa la volta al cos i torna al cor i que els coloms sortien del colomar que era el cor, donaven la volta pel pis que era el cos i tornaven al colomar que era el cor. I va dir que havíem de mirar de tenir més coloms, que vivien a la bona de Déu i sense donar feina. Quan els coloms, al terrat, arrencaven a volar, s'aixecaven com una onada de llampecs i d'ales i, abans d'anar-se'n a jóc, picaven les baranes i menjaven l'arrebossat, i a moltes bandes de les baranes es veien grans clapes de maons pelats. L'Antoni travessava una estesa de coloms amb la Rita al darrera i els coloms ni es bellugaven: els obrien pas, alguns, i d'altres els seguien. En Quimet va dir que ja que els coloms estaven acostumats al pis, posaria covadors a l'habitació petita. I si els nens s’asseien per terra al terrat de seguida estaven voltats de coloms que es deixaven tocar. En Quimet va explicar a en Mateu que volia posar covadors a l'habitació petita, que venia sota mateix de la golfa del terrat; calia només fer un forat al sostre, una trapa, va dir, posar una escala de llistons de terra al sostre i els coloms tindrien el camí curt per anar i venir del pis al colomar. En Mateu li va dir que potser el propietari no ho voldria i en Quimet va dir que el propietari no ho sabria mai, i que si teníem els coloms nets no es podia queixar i que ell el que volia era fer anar endavant la cria dels coloms per acabat posant una granja i que ens en cuidaríem els nens i jo. Li vaig dir que era una bogeria i va dir que les dones sempre volen manar i que ell ja sabia el que feia i per què ho feia, i tal dit tal fet; en Mateu, amb la seva santa paciència, va obrir la trapa i en Quimet volia fer l'escala però en Mateu li va dir que ja n'hi portaria una de l'obra, una mica vella, i que només li caldria serrar un barró o dos, perquè li semblava que era una mica massa llarga.



I va posar covadors a baix i de moment va tancar les parelles perquè s'avesessin a sortir directes per l'escala, en comptes de fer la volta per tot el pis. Els coloms vivien a les fosques perquè també els va tancar la trapa, que era feta de llates de fusta i s'alçava, per la banda de dalt, estirant una rotllana de ferro; i per la banda de dintre, quan érem al capdamunt de l'escala, l'havíem d'alçar amb el cap i amb les espatlles. No podia matar ni un colomí perquè els crits i els plors dels nens enfonsaven la casa. Quan entrava a l'habitació petita a netejar, encenia el llum, i els coloms quedaven encegats i paralitzats. En Cintet, amb la boca més torta que mai, estava molt enfadat.



—¡Això són coloms de presó!



I els coloms tancats a les fosques van fer ous i els van covar i van sortir colomins i quan van tenir els colomins coberts de ploma, en Quimet va aixecar la trapa, i, per una reixeta que havia fet a la porta de l'habitació, vèiem els coloms com pujaven l'escala: d'una volada, un graó o dos. L'alegria d'en Quimet... Deia que podríem tenir vuitanta coloms i amb els colomins que farien els vuitanta, ben venuts, podria començar a pensar a tancar la botiga, i potser comprar aviat un terreny i en Mateu li faria la casa amb material aprofitat, Quan arribava de treballar sopava sense ni saber què estava menjant, i de seguida em feia desparar la taula i sota del llum amb el serrell de color de maduixa començava a fer comptes damunt d'una paperina vella per estalviar paper; tantes parelles, tantes cries, tantes veces, tant d'espart... negoci rodó.





(De La Plaça del Diamant, 1962)