jueves, 27 de febrero de 2014

Con-f(á)bula.


Lo vuelve a hacer.

¡Y menos mal!

Empezaba a desesperarme justo cuando...

Todo.
¡Todo!

Oportuno y puntual. 
Como siempre.
Como en mi mundo de siempre. 

El mundo de los azares
y el mundo de los azar-es.

Azahar-es.
Nunca-se-sabe

domingo, 23 de febrero de 2014

Ciclos.


Supongo que al final en eso se reduce todo.

Círculos.
Tangentes.
Ángulos y perspectivas.

Pero perfectos.
Siempre perfectos, conclusos y oportunos.
Sin importar el tiempo que tarden.

Todo se resume en. 
Y es por eso que. 

viernes, 21 de febrero de 2014

Vital.


Resiliencia.
Como don o como martirio.
Pero vital.

Compensar las adversidades 
con pequeños gestos de efecto boomerang.
Eso debe ser.


jueves, 20 de febrero de 2014

Entre Estepas de Estremera.


Que exista nos convierte en una sociedad miserable. No sólo por el hecho de que haya quien desafíe al buen entendimiento actuando contra natura, si es que existe tal natura que ilustre por instinto lo que deberíamos ser, sino también por el hecho de creer y de haber configurado en consonancia relaciones de jerarquía entre los miembros de nuestra especie. 

Si la empatía debe atender exclusivamente a cuestiones de autoridad ficticia y convenida, si eso es lo que persigue el pacto social tan interesadamente concebido, entonces, enhorabuena. Lo logramos.

La mediocridad se ha apoderado de nosotros.

domingo, 16 de febrero de 2014

La Gran Purga.


Parecerá una tontería, pero hoy me asusté a mí misma.

No sólo no reconocí mi reflejo,
sino que además me asusté.

Esa forma de andar me era extraña.
Ese ánimo era ajeno. 
Ese porvenir y ese diapasón.

Como cuando aquella vez.
Sentí miedo de que el cielo pudiera cernirse sobre mí. 
Un miedo atroz.

Esta vez no había estrellas.
Pero si un reflejo invertido que poco o menos identificaba.
Avanzaba hacia mí al ritmo de acercarme yo al cristal.

No sólo me seguía.
También me buscaba. 
Me imitaba y me devolvía cada uno de mis gestos al revés.
Al revés.

Miserable astucia de la luz.

viernes, 14 de febrero de 2014

Afasia.


Ya no. 
O todavía sí.
Quién sabe.

Sólo hay que buscar el momento.

Recurriendo a lo fácil
no se obtiene lo difícil.
Lo esperado.
Lo anhelado.
Lo buscado.
Lo perseguido.

Freud sabía bien lo que se decía.
Cuánto mayor sea la opresión del instinto,
mayor satisfacción reportará la recompensa.

Y mientras tanto...

Todo lo que caiga dentro de esos márgenes
- espacio-tiempo -
absolutamente todo, 
será autoengaño.

El autoengaño como recurso fácil.




lunes, 10 de febrero de 2014

Soma.


A veces me velaría.
Tanto como ellas.
E incluso más. 

Huyendo del pudor y la vergüenza.
Huyendo de las apariencias anímicas.
Escondiendo expresiones y lamentando delirios.

Pero no.

No es eso. 
No se trata de esconderse sino de normalizar.

Las emociones deberían inundar el mundo.
Deberían regirlo y marcar su compás.

Maldito el momento en que empezaron a demonizarse.
Esto es bueno y esto es malo.
¿Quién cojones lo manda?

Baja de moral y alta de orgullo.
Ni corta ni perezosa,
me toca ser una pieza más.
Meter el dedo en la llaga.

Toca acabar de romper con la familia.
Toca resquebrajarla y acabar de desgajarla.
Toca echar por tierra el poco orgullo que le deba quedar.

Si uno sólo se levanta cuando toca fondo, 
mucho me temo que ha llegado mi turno.
Bueno, no. El mío no. El de mi otro yo. 

Mi "yo" del mal. 
Y el que esté libre de pecado, 
que tire la primera piedra.

Pero, por favor,
al mundo entero le ruego que me tenga alguien preparado para cuando me toque desfallecer.
No todos los días uno tiene que hundir a su propia madre.
No es algo que pueda sobrellevarse sin más.

Necesito una buenas dosis de soma.

Soma de la de Huxley.
Pa' seguir tirando con la sonrisa.



domingo, 9 de febrero de 2014

Cítrica sanación


No es tanto el qué como el cómo.
El dónde y el cuándo son libres independientes.

Pero el cómo. 

El caos está bien, 
pero la certeza de lo incierto...
Eso sí que es vida.
Los puntos de inflexión que te obligan a decantarte por un sentido u otro. 
Los momentos de pender del hilo.
Cortar o remendar casi es cosa del azar.
No, del azar no.
Del porvenir. 
Sólo del porvenir. 

Cortar o remendar es una decisión a tomar.
Nada que ver con la casualidad.

Al fin y al cabo, no está en lo cierto.
Pero en otros sentidos sí que lo está.
Empecé regalando hielo y acabé recibiendo fuego.

Uno de los mayores placeres de la piel.

lunes, 3 de febrero de 2014

Outlook.

Hartazgo.
Hartazgo elevado al cubo multiplicado por dos.

Gastos.
Gastos.
Gastos.
Impotencia.
Insuficiencia.

Mal día. 
Recuerdos.
Nieve.
Frío.
Humedad.
Dolor.
Sangre.
Más gastos.

Y en mitad de toda la trama, Madre. 

Día de mandarlo todo a tomar por culo. 


Jo.


Un día, cuando tenía catorce años, le conté que odiaba a Madre. 
"No la odies, Jo", me dijo. 

"Debes sentir lástima de ella. 
No es tan lista como tú. 
No nació con tu brújula, por eso vaga perdida, chocándose con todo tipo de muros. 
Eso da pena." 

Comprendí lo que quería decir, y me hizo ver a Madre de un modo distinto. 
Pero ¿no había una regla que decía que los padres tenían que ser más inteligentes que sus hijos?

No me parecía justo.