domingo, 29 de junio de 2014

Nudos.


Nervios iros de mí.
Iros de mí porque me tenéis casi estallando.


Cuatro días. 
Cuatro infinitos días para otros cuatro.


Y luego.
Luego dios dirá.

Pero hace apenas unas horas tenía tu boca en la mía. 
No, en la mía no.
Pero a escasos centímetros.

Puto cristal.

Volví a dejar la estampa carcelaria llena de lágrimas. 

¿Será que te quiero?

Mataría por saberlo.
Por saberlo o porque me encerraran contigo. 

Pfff...!!
Qué intensa eres a veces, querida vida.



viernes, 27 de junio de 2014

Cartas cada tres.


Estremera, 22 de junio de 2014

...es algo que me ha hecho feliz.
Has despertado cosas en mí que hacía tiempo que no sentía por nadie...

Me pusiste un poco nervioso.

Me pasé todo el día y parte de la noche pensando en ti,
en qué podría salir de esto.

...me da miedo...

...y descubrir qué hay detrás de esa sonrisa que me cautiva,
que me hace olvidar y sentir. 

...esas mariposillas que los dos tenemos.

Me da la impresión de que ha empezado algo que puede llegar a ser muy especial y auténtico.

Que alguien como tú lo ocupe por completo.

No me esperaba que algo así me sucediera aquí dentro.
Personas como tú pocas veces se cruzan en el camino de alguien como yo.

Poco a poco te lo iré demostrando.

Rehacer mi vida.
Qué mejor manera de hacerlo empezando algo junto a ti.

Tú traerías estabilidad a mi vida...
Todavía me queda un tiempo aquí. 

...para que estas paredes y rejas no se lleve lo que... 

Gracias por alegrarme el domingo y la vida. 

No puedo dejar de pensar en ti.

domingo, 22 de junio de 2014

Inconformismo


"Ya no me conformo con tomar sólo un café" dije.

"Ni yo. 
Ni tres, ni cuatro. 
Ni con una cerveza, ni con una cocacola. 
Ni con que se haga de noche y te vayas tú a tu casa y yo a la mía"
dijo él desde el otro lado. 

Condenarme contigo.
Supongo que eso es lo que elijo, si no he elegido ya.

10 días para 4.
¿Cuál es el precio que estoy dispuesta a pagar?

Queriendo a ciegas.




sábado, 21 de junio de 2014

Mañana


Mañana. 

Primera vez.
Tiemblo de nervios.


También de miedo.

Conduce dos horas para verle 40 minutos.
Pasa todos los controles para hablar con un cristal de por medio.

Hazte a la idea de que ni siquiera vas a poder tocarle.

Suplicio intermitente.

miércoles, 11 de junio de 2014

Nite


Me encantaría poder mandarte un mensaje de buenas noches,
pero estás en la cárcel.

Así que no puedo. 

Con más sangre que fuego,
es más que mutuo.

Los astros me piden intuición para cuando salgas de permiso a final de mes. 
Tres días contigo.
Sin una doble alambrada de por medio.
Sin torre de control y sin megafonía.
Sin ojos incómodos y con libertad suficiente como para no tener que esconder caricias.

No quiero pasarme de intuitiva.

Esta vez se está pasando de intenso.
El azar, digo.

Te quiero más de lo que nunca te haya podido decir.
Lo descubrirás cuando esa carta deje de viajar y llegue a su destino.

Muero de impaciencia.

domingo, 8 de junio de 2014

A rayas.


Últimamente me preocupa en especial.
Suena una alarma en lo más hondo de mi conciencia,
qué sé yo.

No tengo carga sobre ti, pero quiero tenerla.
Porque una vez pareciste del todo curado.
Ajeno al mundo que te jodió la vida y que, a día de hoy,
te la sigue hundiendo.
Seguirá ahí siempre.
Si no es presente será pasado, y aunque a ti te haya servido de lección,
nunca podrás decir que ya lo superaste.

Crees que ya lo has aprendido.
También lo creía yo.
Y volviste a caer.
Creo que ya lo has aprendido otra vez,
pero no quiero que recaigas.
Te quiero demasiado.
Me quiero demasiado y quiero tener esa carga sobre ti.
Por favor, no vuelvas.

Para sentirte mejor, decías.
Cobarde.

El miedo te llevó a ello.
Las putas drogas.

Por eso te quiero.
Porque nadie más que tú merece una enésima oportunidad.
El azar no ha sido bueno contigo,
pero nunca se equivoca.

Empiezas tu nueva vida.
La empiezas desde dentro y la empiezas conmigo.

Eres lección.
Para ti, para mí y para todos aquellos que.
Se me eriza la piel con sólo pensarlo.
Se me eriza la piel con imaginar tu abrazo mañana.

Y mientras,
esa vocecilla que me dice que controle,
que no me exceda.
Como si fuera tan sencillo.

Hasta en mi familia.

Me dejas sin habla.
Sin palabras.
Llena de emociones y con ganas de describir ese vínculo de intensidad.
Pero sin habla.

Respira.
Ojalá que.

Putas drogas.