Noche
de rescatar palabras; de leer y releer lo que ha hecho Ginebra.
C:/Escritorio/Laura/Documentos/M.doc;
B.doc.
También está el S.doc, pero ése no tiene mucho que ver. Ése es como un cúmulo
de agradecimientos tardíos que puede no tener ningún sentido, pero me alegro
por ellos. No me gusta dejar las cosas a medias.
¿Qué cosas?
Pues eso, que me
volví loca por un momento.
Más bien sentía la necesidad de agradecerle a alguien parte de lo que soy. Así
de contenta me sentía por aquellos lares. Tan radiante y dichosa que buscaba
excusas para compartirme. Es un sinsentido, sí. Si tuviera que escribir a todas
esas personas que, de una u otra manera, han influido en mi vida a lo largo de
todos estos años… Probablemente me volvería loca intentando recordar a todo el
mundo. Aún así, todo el que me conoce sabe que hay nombres que pululan a mí alrededor
y que, inevitablemente, van conmigo adónde quiera que yo vaya.
Sólo son
nombres, pero van conmigo.
Aún así, no son las palabras lo que mejor definen mi estadía de verano.
Algún día me deberé escribir sobre ello, pero retratar emociones con palabras
no es cosa fácil, así que, de momento, tiempo al tiempo y a la inspiración.
Y si hay una sola palabra que pueda ir adelantando… es la de siempre.
El Cambio.
El Cambio en tinta y piel.
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