domingo, 3 de noviembre de 2013

Gva.


Noche de rescatar palabras; de leer y releer lo que ha hecho Ginebra.

C:/Escritorio/Laura/Documentos/M.doc; B.doc.
También está el S.doc, pero ése no tiene mucho que ver. Ése es como un cúmulo de agradecimientos tardíos que puede no tener ningún sentido, pero me alegro por ellos. No me gusta dejar las cosas a medias. 

¿Qué cosas? 
Pues eso, que me volví loca por un momento.

Más bien sentía la necesidad de agradecerle a alguien parte de lo que soy. Así de contenta me sentía por aquellos lares. Tan radiante y dichosa que buscaba excusas para compartirme. Es un sinsentido, sí. Si tuviera que escribir a todas esas personas que, de una u otra manera, han influido en mi vida a lo largo de todos estos años… Probablemente me volvería loca intentando recordar a todo el mundo. Aún así, todo el que me conoce sabe que hay nombres que pululan a mí alrededor y que, inevitablemente, van conmigo adónde quiera que yo vaya. 

Sólo son nombres, pero van conmigo.
     
Aún así, no son las palabras lo que mejor definen mi estadía de verano. 

Algún día me deberé escribir sobre ello, pero retratar emociones con palabras no es cosa fácil, así que, de momento, tiempo al tiempo y a la inspiración. 

Y si hay una sola palabra que pueda ir adelantando… es la de siempre. 

El Cambio. 
El Cambio en tinta y piel. 

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