viernes, 22 de febrero de 2013

Nietzsche


Venía leyendo en el tren cuando de repente...:

Lo que "suprema esperanza" significa aquí, ¿quién puede tener dudas sobre ello al ver refulgir, como conclusión del libro cuarto, la diamantina belleza de las primeras palabras de Zaratustra? ¿O al leer las frases graníticas del final del libro tercero, con las cuales se reduce a fórmulas por vez primera un destino para todos los tiempos?


No pude resistir la tentación. Tuve que buscar entre las páginas la conclusión de esos libros... Me alegro de haberlo hecho porque recuerdo el impacto que me causaron esas palabras, bien encontradas cuánto menos:

275. ¿CUÁL ES EL SIGNO DE HABER CONSEGUIDO LA LIBERTAD?
No avergonzarse ya ante sí mismo.


martes, 19 de febrero de 2013

Salvaje.


Qué fácil nos lo pusieron.

miércoles, 13 de febrero de 2013

domingo, 10 de febrero de 2013

Sigmund Freud.


Jodido, que no difícil. 
Todo iba bien cuando era humano, pero dejó de serlo.
Su forma de hablar, de mirarme, de compartirse...
Dejó de serlo.
Se convirtió en algo obligado, incómodo, desagradable y no deseado. 

Me dí cuenta en el momento en que volví a sentir aquellos nudos en el estómago.
Volvía a arderme la garganta. 
Volvía a sentir las ganas de retorcerme del dolor.

Y más o menos eso fue lo qué pasó. 

Por otra parte...
Me atormenta la idea de no tener conmigo a mis pequeñas.
De tener que pasar por uno u otro suplicio siempre que quiera verlas.
De empezar a creer que baraja el odio como una posibilidad.
De sentir que se ha perdido aquella convicción del "somos". 

Pensaba que ellas podrían ser el justificante. 
Una razón para seguir con ese algo.
Y en dos días se esfumó. 
Ya. Como el humo. Se acabó. 

Todo es temporal. 

Vaya...
Ojalá me equivoque. 

Vaya... 
Ojalá se de cuenta de que sigue siendo esencial.
Que no hacen falta esfuerzos innecesarios. 

Como un desgarro. 

jueves, 7 de febrero de 2013

Sonrisa.



Capacidad de influencia, que le llaman.

domingo, 3 de febrero de 2013

Armonía.


En poco más puedo pensar.