miércoles, 29 de enero de 2014

Cartas.


Parece una tontería tener que escribir a alguien que ni siquiera conoces, pero empezar es siempre lo más difícil y yo no sé por dónde hacerlo.

[...]

La percepción del tiempo como ese imposible común.

[...]

¿Qué sentido le das tú a tu día a día? ¿Por qué te estoy escribiendo?

[...]

Te prometo que hay personas sin ser aquí fuera. [...] se desvanece a medida que pasan los días y se hace necesario encontrar una válvula de escape para canalizar esas frustraciones.

Te juro que soy la persona más sencilla que hayas podido conocer jamás. 

En realidad, ni siquiera me he presentado. Mi nombre es Laura, aunque tú puedes llamarme como te apetezca. [...] me desvivo por crear un mundo más justo. Supongo que aún no he dejado atrás las ilusas aspiraciones de la juventud. 

[...]

Mi mundo se crea con pequeños gestos. Gestos como el de escribirte.Realmente no tendría necesidad ninguna de contactar contigo, pero nada me apetece más ahora mismo que recibir tu respuesta pronto.

Son gestos con efecto boomerang. Antes de que puedan reflejarse en una mejoría del mundo revierten en mi ser. 

[...]

Las cárceles no existirían y yo no te estaría escribiendo. 

[...] Nadie mejor que tú para compartirme. [...] Tú eres mi válvula de escape. 

Espero saber pronto quién eres.

Por mi parte, puedo seguir contándote algo más de mí. 

[...]

¿Tú no lo crees?

[...] Me encantaría serlo.

[...]

La mente puede ser sencillamente maravillosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario