Ella habrá podido aprender mucho de mí.
Bueno, eso dice;
que ha aprendido mucho conmigo, que ha crecido.
Yo le he enseñado muchas cosas, es verdad.
Sobretodo a cocinar.
Le he enseñado a cocinar. No sé si a algo más.
Pero no es la única que se ha hecho mayor.
Que no se confunda con eso.
También me ha enseñado a aprender cosas.
Yo he aprendido cosas de mí.
Y eso no hay cocina que lo pague.
Con ella he aprendido algo de mí todos los días.
Sigo haciéndolo.
Y no me cabe la menor duda de que algo en mí seguirá creciendo cuando piense en esto mismo que estoy escribiendo.
Crecer no tiene precio, y ya sólo con eso he contraído una deuda de por vida.
Pensaré cómo pagarla.
O me declararé insolvente y seguiré aprovechándome de lo mucho que me enseñó.
A ser cristalina y clara como el agua,
me enseñó ella.
Ella y nadie más.
Declárate insolvente anda, porque tengo mucho que enseñar.
ResponderEliminarA la VERDAD aprendimos las dos. Es lo mejor que nos hemos dado. Y lo más puro y lo mejor que se puede pedir.
Te quiero.
DE verdad.
Y en cuanto a qué me has enseñado tú??
Pues aparte de todos los trucos y cosas en la cocina, supongo que me has enseñado a sonreír ante todo, me has enseñado que la rumba es divertida, me has enseñado catalán, me has enseñado a poner "gracias de antemano" al final de un mail, me has enseñado o abofeteado con la idea de que nunca debo poner los pies en el suelo, que me vendí un día como pájaro libre y así debe seguir siendo....
Y crecer.
Creo que seguiremos creciendo juntas. De verdad. Aunque me da pánico ya lo sabes. Pero ahora mismo, cada una somos parte de la base del crecimiento de la otra. Somos uno de los pilares.
Te quiero preciosa.
Siempre.