domingo, 5 de octubre de 2014

Tempus fugit


Lo inalcanzable al abasto de la mano. 
Lo inalcanzable más tarde que pronto. 
Lo inalcanzable a través de un cristal. 

Me contagia de risa y de lágrimas porque 40 minutos no pueden más que estar llenos de intensidad.
Por cojones. 
No queda otra.
La cárcel es intensidad. 

Me conmueve que me impliques y me implica que me conmuevas. 
Porque de eso se trata hacer de este mundo un sitio mejor.
De eso se trata, al fin y al cabo.
De ti, de mí, del mundo.

Vamos a por la quinta que tenemos que llegar a la duodécima.

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