domingo, 29 de junio de 2014

Nudos.


Nervios iros de mí.
Iros de mí porque me tenéis casi estallando.


Cuatro días. 
Cuatro infinitos días para otros cuatro.


Y luego.
Luego dios dirá.

Pero hace apenas unas horas tenía tu boca en la mía. 
No, en la mía no.
Pero a escasos centímetros.

Puto cristal.

Volví a dejar la estampa carcelaria llena de lágrimas. 

¿Será que te quiero?

Mataría por saberlo.
Por saberlo o porque me encerraran contigo. 

Pfff...!!
Qué intensa eres a veces, querida vida.



No hay comentarios:

Publicar un comentario