miércoles, 16 de mayo de 2012

Pachá. O Panchi, según.


Siempre tenía la última palabra.

Y ni siquiera hablaba.

Pero a cada cosa que decías...
Te respondía con ese vaivén de cejas. 
Con el meneito de esa cola con cuatro pelos mal cosidos.
Con un gruñido, a veces.

Sólo me lamento de no habernos conocido antes.
Y mira que al principio no acaba de convencerme.
Pero pedía piedras. Y se esperaba en la puerta cuando estaba mojado.

Le gustaba ir en medio. 

Yo también le echaré de menos.


1 comentario:

  1. Conquistaba con esa mirada. Era un Don Juan.
    Era gracioso, dentro de lo maleducado que era.
    Y te quería. Te quería hasta los celos.

    ResponderEliminar