Semana intensa donde las haya.
Jamás te olvidaré.
Te lo prometo.
Vaya donde vaya, siempre vendrás conmigo.
Gracias por enseñarme a vivir de otra manera.
Gracias por tus enseñanzas, que han sido incluso póstumas.
Gracias por cruzarte en mi camino.
Gracias por dejarme conocerte.
Gracias por ser y seguir siendo.
Gracias.
Gracias por todo.
Maestro de la vida como sólo tú...
Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario