
Lo mejor de no tener tiempo es que aprendes a gestionarlo.
Nunca había sido capaz de organizarme.
Hasta que... ¡oh!
Sorpresa.
¡Menos mal que llegaste!
Que aunque a veces sea capaz de ahogarme en un vaso de agua...
Es algo que debo agradecerte.
Gracias.
Y mañana...
¡Día a celebrar!
¡Otra vez!
Qué tiempos corrían cuando apenas nos conocíamos...
¿Se acordará?
Yo, lo que es yo, como si fuera ayer.
Viéndolo cada mañana entrar por esa puerta...
No hay comentarios:
Publicar un comentario